Los ejecutivos de negocio pueden asociar el gobierno de datos a implicancias de burocracia y apatía. En vez de hablar del gobierno de datos, los profesionales de gestión de la información deben enfatizar los efectos negativos de los datos no gestionados.
Si le menciona la expresión “gobierno de datos” a un ejecutivo probablemente se encontrará con una mirada perdida. Si explica cómo el gobierno de datos implica el perfilado de datos y los metadatos, el personal de negocio abandonará la sala dando por hecho que el departamento de TI se encargará de ello.
Pero si habla sobre el hecho de que el pago del 14% de las facturas se retrasa debido a que las direcciones de los clientes están desfasadas, entonces es más probable que despierte su interés. Destaque el número de desarrolladores de TI con acceso a los datos financieros privados de sus clientes y plantee qué pasaría si los datos se filtraran, y captará la atención de su equipo de seguridad. Apunte que su organización posee docenas de informes diferentes sobre los “100 clientes principales” y plantee a los distintos equipos cuál de las versiones es la correcta. Eso encenderá un debate apasionado.
Muchos profesionales de gestión de la información saben que los datos mal gestionados influyen en el rendimiento y que un programa de gobierno de datos bien gestionado puede evitar estos problemas. Pero muchos ejecutivos siguen haciendo caso omiso a la situación. Y, lo que es aún peor, el gobierno de datos se ha realizado históricamente fuera de la organización de TI con poco éxito. ¿Por qué? Porque los directivos de negocio son los responsables de las decisiones y los procesos de negocio que se basan en datos fiables y seguros. El departamento de TI puede garantizar el cumplimiento, pero el negocio debe establecer las prioridades.
Vender los beneficios del gobierno de datos al negocio requiere desvelar los defectos de datos ocultos en su negocio y utilizar dichos defectos para transmitir una sensación de urgencia. Para que el resultado sea una implementación eficaz hay que centrarse en el impacto en el negocio, y no simplemente en la propia noción de gobierno.
Céntrese primero en oportunidades específicas
Para motivar una acción real, la justificación del valor de negocio inicial del gobierno de datos debería centrarse en una o dos áreas problemáticas específicas; resalte las consecuencias nefastas de mantener el statu quo y señale los beneficios del gobierno de datos. Por ejemplo, resalte cómo los datos pueden afectar a las cuestiones siguientes:
- Reducción del tiempo medio de gestión y mejora de la solución de problemas con la primera llamada en el centro de atención telefónica
- Aumento de los índices de respuesta de las campañas de marketing con un menor porcentaje de bajas
- Reducción de los riesgos empresariales mediante la protección de la información confidencial
Su propuesta debería centrarse en acciones concretas y exactas necesarias para abordar esas áreas problemáticas. Esto no significa que debería pensar solamente a corto plazo. Como profesional de gestión de la información, necesita ofrecer una visión sobre cómo el gobierno de datos puede dirigir a la organización hacia sus objetivos estratégicos a lo largo de un plazo de entre tres y cinco años. (Para conocer una estructura que convierta el gobierno de datos en una prioridad en toda la empresa, lea el white paper “Holistic Data Governance: A Framework for Competitive Advantage”.)
Como un predicador vendiendo el programa al negocio, utilice un planteamiento por fases basado en objetivos específicos, acciones concretas y ganancias documentadas. Hable sobre cómo reducir los índices de errores de pedidos o acelerar la presentación de un producto nuevo, y conseguirá que la empresa le siga. Si no menciona el efecto en el negocio y terminará hablando solo en una habitación vacía.
Vender los beneficios del gobierno de datos al negocio requiere develar los defectos de datos ocultos en su negocio y utilizar esos defectos para transmitir una sensación de urgencia”.